Pilar Sevilla y Lucila Izquierdo analizan la historia y el futuro de Esf

LucilaIzquierdo

Pilar SevillaLas presidentas del Patronato y de la Junta Directiva de Esf, Pilar Sevilla y Lucila Izquierdo, respectivamente, explican, en una entrevista conjunta que recoge la revista del Colegio y de la Asociación de Ingenieros Industriales de Madrid, el pasado, presente y futuro de nuestra organización, y las perspectivas de la Cooperación al Desarrollo, obligada a una profunda transformación.

Nuestra fundación
Esf nació en 2003, a iniciativa de un grupo de profesionales del sector de la energía, sensibilizados ante la gravedad de que 1600 millones de personas, mayoritariamente pobres de zonas rurales aisladas, no tuvieran acceso a la electricidad. A esta iniciativa se unieron, en calidad de patronos, varias de las principales empresas e instituciones energéticas españolas, así como buen número de voluntarios, en su mayor parte profesionales cualificados, ya en jubilación, procedentes de esas mismas compañías. Una base social entusiasmada, que se fue nutriendo, posteriormente, con el ingreso de voluntarios más jóvenes y diversos.

Objetivos
Contribuir a la reducción de la pobreza, facilitando el acceso a servicios de energía moderna, agua potable y saneamiento, preferentemente, a comunidades rurales aisladas de países en vías de desarrollo; en el entendimiento de que el acceso a estos servicios básicos debía ser universal. Aquellos planteamientos fundacionales de Esf se ven hoy claramente recogidos en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas.

Transparencia
La transparencia es una condición exigida con fuerza por la sociedad moderna a todas las actuaciones públicas y muy especialmente a las ONG. Nuestros voluntarios deben sentirse seguros de que su esfuerzo no ha sido dilapidado; nuestros donantes deben saber que su dinero no se ha quedado por el camino y conocer cuál ha sido su aplicación, y nuestros patronos no ver comprometido su prestigio y su propia credibilidad. Hacer público, con todo rigor, lo que hacemos, es someterlo a la mejor prueba de aceptación social. La Fundación Lealtad, que acredita el funcionamiento de Esf, es un buen ejemplo de certificación de una transparencia rigurosa y exhaustiva.

Áreas geográficas de actividad
Durante sus 15 años de vida, Esf ha dado prioridad a las zonas rurales más aisladas de Centroamérica, Región andina y y África subsahariana. Últimamente, la idea de “pobreza extrema” se ha visto desbordada por la de “pobreza relativa”, debido al incremento de la desigualdad interna en todos los países. De ahí que hayamos iniciado también actuaciones en España, y estamos analizando cómo actuar en zonas periurbanas que sufren asentamientos masivos desprovistos de topo tipo de servicios básicos, hecho éste muy frecuente en nuestros países de actuación..

Proyectos destacados en la actualidad
Como principio rector estratégico para esta nueva etapa, damos importancia a los proyectos que mejor se adaptan a los retos planteados para lograr los objetivos recogidos en la Agenda 2030 actuando en las zonas más difíciles Esf, tras tres lustros dedicada a la ejecución de proyectos de energía, agua y saneamiento, está probando un modelo más adecuado de gestión de estos suministros que garantice una financiación autosostenible. Los nuevos modelos de servicio actuales se manifiestan muy difíciles en las comunidades más aisladas y con menos recursos, y sólo podrán lograr la sostenibilidad mediante alianzas con diferentes actores implicados en la Cooperación al Desarrollo. En estas alianzas, Esf puede aportar su probada experiencia y capacidad técnica y de egstión.
Entre los proyectos recientes o en curso más destacados podemos reseñar los siguientes:

• Luces para Aprender (LpA). Promovido por la Organización de Estados Iberoamericanos. Se propone llevar la energía eléctrica y la conexión ITC a 65.000 escuelas rurales del subcontinente. Se trata de un proyecto sumamente ambicioso que mereció ser galardonado con uno de los premios WISE. Esf actuó como asistencia técnica en el diseño y realización del proyecto-piloto y su aplicación práctica en 550 escuelas. Ayuda en Acción pretende replicar LpA en un grupo de escuelas de Mozambique, contando con la colaboración técnica de Esf. La experiencia de LpA ha servido para desarrollar un modelo propio de intervención en este tipo de actuaciones que está siendo utilizado por Esf y ha servido de base para el proyecto energético que realiza Plan Internacional, con apoyo técnico de Esf, en la zona de Kita (Kayes, Mali).
• Proyecto Coryllus. Se pretende pasar de un modelo de “donación” a otro modelo basado en el principio de “recuperación de la inversión”, de modo que estos ingresos retornados puedan reaplicarse a nuevos proyectos en la misma zona. Se está finalizandoel estudio previo para ser implementado en un proyecto de suministro eléctrico fotovoltaico en Honduras. Este nuevo modelo utiliza los últimos avances tecnológicos de la energía fotovoltaica, equipos de tercera generación, mucho más eficientes, sencillos, portátiles y que apenas necesitan mantenimiento. Pero supone una mayor implicación de la comunidad beneficiaria y la creación de capacidades locales adecuadas.

• Microrredes en Benin . En 2015 Esf puso en funcionamiento una microrred de una potencia de 43 kw, en la comunidad de Fô-Bouré (Benin), con unos 3.000 habitantes, La microrred representó, en su momento, un salto tecnológico cualitativo que sirvió de modelo para otras 4 microrredes instaladas desde entonces en el municipio de Sinendé

Agua y Energía, entre los Derechos Humanos
El agua y la energía eléctrica constituye los elementos primigenios para el inicio del desarrollo económico, de la salud, de la educación, de la comunicación. En la actualidad, el acceso al agua y al saneamiento está ya reconocido por la comunidad internacional como uno de los Derechos Humanos . La energía, todavía no. Pero cada vez es mayor el reconocimiento del impacto mutuo entre agua y energía. En un mundo que se vislumbra con un déficit creciente de agua potable, la energía será absolutamente necesaria para la obtención, depuración, distribución y recuperación del agua; por tanto, su acceso acabará por ser reconocido como uno de los Derechos Humanos.

El futuro de la Cooperación
La Cooperación al Desarrollo exige planteamientos nuevos de cara al futuro La Agenda 2030, le marca el camino. La mayoría de oportunidades se ofrecen en proyectos de gran tamaño. Necesitamos, por tanto, encontrar sinergias y establecer alianzas con instituciones que nos permitan participar en proyectos de amplio alcance, aportando lo que es una apreciada cualidad de Esf: su capacidad de gestión y su aportación tecnológica.

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