Maria Casado 2017 1Las aguas subterráneas son un bien natural y su existencia en determinados ambientes geológicos hace que podamos disponer de este preciado recurso allí donde las aguas superficiales son escasas.

Aparecen ligadas a formaciones rocosas porosas, llamadas “acuíferos”, ya sea de tipo intergranular, por carstificación o también vinculadas a la aparición de diaclasas y fracturas en las rocas. Los acuíferos pueden ser libres o confinados atendiendo a la presión a la que esté sometida el agua en su interior, de tal forma que algunas captaciones pueden ser surgentes, o lo que es lo mismo, que el agua aparezca en la boca del pozo sin necesidad de máquina elevadora alguna. Se contaminan con dificultad, pero su descontaminación, especialmente en el caso de acuíferos porosos y profundos es casi irreversible.

Es importante conocer las posiciones del nivel freático en los acuíferos libres y piezométrico en los sondeos y pozos perforados en los acuíferos, ya sean libres o cautivos. Tanto para programar la explotación, como para seguir y controlar los acuíferos, como para poder tomar adecuadas opciones de gestión.

Antes de perforar un sondeo o un pozo, es necesaria la elaboración de un estudio hidrogeológico previo a realizar por personal experto, incluyendo trabajos de campo, que analice, la climatología y la recarga natural, formaciones favorables, parámetros hidráulicos, recursos disponibles, niveles, interrelación aguas superficiales y subterráneas,.. etc. Sin un buen estudio de estas características, es muy posible que la construcción de un pozo sea un fracaso.

Cuando se va a proceder a perforar un sondeo hay que decidir: donde, como voy a romper el terreno y qué método se va utilizar para extraer los ripios. Básicamente existen tres metodologías: La percusión, la rotación con lodos y la rotopercusión con aire y espumantes. Estas variantes y combinadas entre sí, se utilizan en países pobre de forma muy exitosa, utilizando la fuerza humana en lugar de las máquinas, con suma habilidad. Para construir un buen pozo es absolutamente imprescindible un control de obra ajeno a la contrata. Esta asistencia técnica deberá decidir la entubación definitiva y controlar el desarrollo de la limpieza y los ensayos de bombeo posteriores a la construcción que permitan una adecuada explotación posterior.

Una vez construido el sondeo, es necesario decidir qué tipo de máquina elevadora se va a utilizar para sacar agua. Es importante que la bomba se adapte al país donde se va captar el agua, esto es, que sea socialmente aceptada, conocida, fácil de reparar, que tengan suministros o puedan de forma sencilla fabricarlos, que tenga estándares de fabricación y diseños abiertos y disponibles en todas partes. En estos lugares, son muy utilizadas las bombas de mano, las de aspiración para sondeos cortos y las de desplazamiento positivo en sondeos más profundos (tipo India Mark). También existe la alternativa de las electrobombas sumergibles, muy robustas, pero caras y de difícil reparación, amén de que requieren instalaciones eléctricas adecuadas.

La construcción de pozos y sondeos requiere un conocimiento experto previo, a la construcción, y un estricto control durante y al final en la fase de equipamiento e instalación de la obra. No tener en cuenta esto puede hacer que la construcción sea un fracaso, o que el proyecto no sea sostenible en el tiempo o que se contaminen recursos de forma irreversible.

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