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                                                                                                              Por Emilio Carnicero

Durante una visita del personal técnico de Esf a Camerún para el seguimiento de otros proyectos, la contraparte local SHUMAS sugirió un nuevo proyecto en colaboración. Esta iniciativa se originó a raíz de la necesidad expresada por el Centro de Salud y Maternidad Santa Odile en Edea a SHUMAS, para buscar una solución a los continuos cortes de energía que dificultan el funcionamiento del centro y cuyo coste lastra la economía de éste. El Centro de Salud y Maternidad Santa Odile se inauguró en 1995 dando cobertura actualmente a una población de más de 73.000 personas, atendiendo a más de 4.000 personas al año, con un 61% mujeres y niñas, y con más de mil enfermos menores de 18 años. El hospital está regentado por las hermanas Terciarias de San Francisco, que atienden igualmente otros hospitales en Camerún.

La contraparte SHUMAS (Servicios Humanitarios Estratégicos) tiene como misión la mejora de las condiciones de vida de las comunidades desfavorecidas a través de la educación, la atención médica, el desarrollo sostenible y la asistencia humanitaria. Se centran en empoderar a las poblaciones marginadas, especialmente a mujeres y niños, para construir un futuro mejor para ellos y sus comunidades.

El Centro se encuentra en un entorno rural y campesino, donde la agricultura y la pesca suponen la mayor parte de los ingresos. Con una población mayoritariamente joven, más del 50% son menores de 18 años, una misión primordial del Centro es atender la maternidad, la gestación y los partos de las gestantes. Las mujeres de las aldeas recorren varios kilómetros andando para dar a luz, y la supervivencia de algunos de los neonatos depende, entre otras cosas, de que la incubadora tenga suministro eléctrico.

La relevancia del proyecto se fundamenta en la crítica situación energética en la que se encuentra el Centro, donde los frecuentes cortes de corriente, especialmente durante operaciones, partos y cuidado de neonatos, ponen en riesgo vidas, en particular de madres y niños prematuros.

Para comprender las necesidades y prioridades de la comunidad beneficiaria y del Centro, ha sido fundamental el proceso participativo de consulta, tanto de la comunidad y sus representantes, como del personal del Centro de salud. Ante la realidad de precariedad energética, la instalación de un sistema FV es una solución integral y sostenible. El sistema supondrá la alimentación ininterrumpida de la Sala de Operaciones, la Maternidad, el Laboratorio y el bombeo de agua. Con un impacto directo en la mejora de la atención médica, garantiza el funcionamiento óptimo de equipos críticos como incubadoras y nebulizadores, la conservación de medicamentos y muestras de análisis, facilitando igualmente la realización de campañas de vacunación más amplias. El sistema se monitorizará de forma remota y se establecerá un plan de formación para que el Comité de gestión pueda realizar el mantenimiento. Las mujeres participarán en el proyecto formando parte del Comité de Gestión de la Energía, con al menos un 50 % de presencia de mujeres, consiguiendo así romper la barrera de género existente. Se garantiza igualmente la economía del sistema energético del hospital. El proyecto se encuentra actualmente en fase de financiación, habiéndose presentado a diferentes convocatorias.