ESF EN UN ENTORNO POST-COVID19

La pandemia COVID-19 ha invadido repentinamente nuestro mundo, trastocando de forma importante nuestras vidas, nuestra situación social y nuestra economía. Es seguro que tendrá un impacto negativo en todos los países, con consecuencias especialmente difíciles en los más desfavorecidos y en las personas más vulnerables. No será fácil que alguno se vea libre de sus efectos y, en la mayoría de los casos, será difícil que pueda superarlo solo. La Cooperación Internacional al Desarrollo tendrá una enorme responsabilidad en la salida de esta situación aunque, previsiblemente, verá reducida su capacidad de financiación. Es esperable que los objetivos de la Agenda 2030 se vean afectados, especialmente su consecución en los plazos fijados. Por su parte, la Cooperación al Desarrollo tendrá que adaptar sus objetivos y estrategias para paliar los daños globales y locales que vayan siendo identificados.

Esf, como agente activo de la Cooperación al Desarrollo, se ha propuesto evaluar el nuevo escenario surgido como consecuencia de la pandemia para realinear su estrategia y actividades en consecuencia. Somos conscientes de la gran incertidumbre en la que todos nos movemos, y de la dificultad de hacer previsiones, ni siquiera a medio plazo, pero hemos entendido que tenemos que estar vigilantes sobre lo que va pasando y conocer las interpretaciones, previsiones y respuestas que van adoptando los principales agentes de nuestro entorno.

Para hacer el análisis inicial, y seguir su evolución, se ha constituido un nuevo grupo de estudio dentro del área de Estrategia y Comunicación para el que se requiere la colaboración de todos.  Se ha comenzado por evaluar cuál puede ser el impacto de la pandemia sobre las condiciones marco de la Cooperación al Desarrollo, a través de las opiniones de agentes destacados en el ámbito internacional y nacional, de las políticas o previsiones de los organismos multilaterales, y de las estrategias adoptadas o previstas por nuestros patronos y potenciales aliados.

Este primer conocimiento nos dará una base para debatir entre todos cuál puede ser el posicionamiento de Esf en relación con este nuevo entorno, y para identificar nuestros principales mensajes y actuaciones en un futuro cambiante.

Los análisis realizados hasta el momento nos indican, bastante claramente, que el marco general de la cooperación seguirá siendo la Agenda 2030 centrada en las personas y el planeta, y que los fines de Esf, -el acceso universal a la energía, al agua y al saneamiento- serán, en cualquiera de los escenarios,  elementos imprescindibles para lograr la salud de todos, recuperar el resto de derechos humanos que se hayan visto deteriorados, y lograr consolidar comunidades resilientes, igualitarias e inclusivas. La cooperación española, en línea con las estrategias de la UE y de las NNUU, establece estos tres objetivos transformadores entre sus prioridades.

Es indudable que habremos de pasar por etapas diferentes, todavía no del todo predecibles, y que tendremos que estar atentos a los cambios que se vayan produciendo. En un principio, la situación de emergencia actual nos exigirá atender las necesidades urgentes que la COVID19 haya producido en nuestras comunidades, y ayudarles a recuperar los derechos perdidos. Una vez superadas estas circunstancias, habrá que pensar en proyectos auténticamente transformadores para consolidar sociedades más resilientes e igualitarias.

¿Qué posición queremos tener ante un futuro cambiante? ¿Estamos preparados para ello? ¿Cómo debemos prepararnos? Entre todos tenemos que decidir las respuestas.

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