AsambleaEsf2019El relevo en la presidencia de la Junta Directiva protagonizó el momento emotivo de la Asamblea anual de Voluntarios y Amigos de Energía sin Fronteras del pasado día 13. Lucila Izquierdo cedió su cargo, del que había relevado a José María Arraiza en 2013, al también voluntario Jesús Abadía. Para ambos tuvo la presidenta del Patronato de Esf, Pilar Sevilla, que presidió el acto, cálidas palabras de reconocimiento y afecto personal.

Para Lucila, por su impagable apoyo y cercanía (“ha sido para mí, como un padre, madre, consejera...”), por su entrega sin reservas a la organización (compatibilizó durante ocho años su tarea profesional en el Ciemat con el voluntariado en Esf) y la eficiencia de su labor como presidenta de la Esf. Pilar recordó su vinculación laboral en Endesa con Jesús Abadía, de quien resaltó su capacidad técnica y su ejemplar trayectoria. La presidenta agradeció a Abadía en nombre de todos la aceptación de un cargo tan exigente.

Lucila Izquierdo.-La hasta ahora presidenta de la JD resaltó el aspecto humano de su trayectoria en Esf, donde encontró maestros, amigos, compañeros y, por supuesto, retos que encerraban enorme valor para la organización. Con especial acento evocó la figura de José María Arraiza (un verdadero símbolo para todos nosotros) y la ayuda y estímulo que le había prestado. Lucila Izquierdo volverá a dedicarse con especial atención al área de Estudios y a la Comunicación. Lucila cerró su discurso con un reconocimiento a lo aprendido en Esf, que denota su sensibilidad y que cautivó a los oyentes: “Soy hoy una persona totalmente diferente a la que entró en Esf”.

Jesús Abadía.-El nuevo presidente de la Junta Directiva, cuyo nombramiento fue aprobado por el Patronato el pasado día 11, reconoció su escasa experiencia en Esf (un año de voluntariado). En respuesta a algunas consultas de amigos, anticipó: “No traigo un programa propio. No hace falta. Todo está dicho en el Plan Estratégico”. Y recordó las prioridades de ese documento base: recuperar nuestro impacto en la Cooperación (“llegar a esa gente que nos está esperando”); aumentar nuestras fuentes de financiación para incrementar a la paz el volumen de proyectos (“tenemos voluntariado competente para afrontar doble o triple tarea de la actual); aumentar nuestra visibilidad social (lo que hacemos y cómo lo hacemos) prestando la debida atención a las redes sociales, territorio habitado mayoritariamente por la población joven; centrarnos en el siguimiento de la Agendas 2030 de Naciones Unidas, puesto que nuestrai actividad inciden en mayor o menor medida en los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenibles ; acentuar el enfoque de género en nuestros proyectos para disminuir la brecha de desigualdades entre hombre-.mujer en gran parte del mundo, y, de modo general, servir a los Derechos Humanos en toda su extensión.
En el aspecto operativo, Abadía anunció la oportunidad de “repescar” a voluntarios “desenganchados” de la organización, y mejorar la agilidad en los procedimientos de gestión y la toma de decisiones-

AsambleaEsf2019 1Voluntariado.-Lola Sánchez, portavoz del área de Voluntariado, se mostró orgullosa de este colectivo, que aporta a la organización más de 20.000 horas anuales de trabajo altruista. De los 162 voluntarios activos a inicios de junio de 2019, seis son menores de 18 años; entre los 18 y 26 años, suman 89; entre los 56-65, 22, y mayores de 65 años, 45 voluntarios.

Amigos.-Según informó Luis Ruiz, el grupo Amigos de Esf alcanzaba la cifra de 190 colaboradores a final del pasado ejercicio. Los ingresos totales (cuotas, eventos y aportaciones especiales) alcanzaron los 86.449 euros, que se destinaron a cofinanciar los proyectos de Corylus-Honduras, Centro de Ciegos de Bafia (Camerún), Pozos de agua en Assahoun (Togo) y Aula Solar en Kara (Togo).

Proyecto Corylus.-Hernán Cortés, jefe del proyecto Corylus-Honduras, detalló el avance de esta novedosa iniciativa, consistente en la provisión de equipos fotovoltaicos domiciliarios de instalación sencilla y coste asequible, mediante una forma mixta de financiación. En la primera fase del proyecto se han entregado equipos a 235 familias. Esf aporta, además del liderazgo del proyecto, el 50% de la financiación que es asumida por el beneficiario con un retorno que pasa a nutrir un “fondo semilla” o fondo solidario el cual a la postre, y como una mancha de aceite, sirve para garantizar la financiación a futuros beneficiarios.

Cuatro proyectos nuevos.-En 2019, según informó Lucila Bergareche, gerente de Operaciones, Esf puso en servicio cuatro proyectos propios; Agua para el Centro de Ciegos de Bafia (Camerún), dos nuevos pozos en Assahoun (Togo) que forman parte de un programa de ocho, seis de los cuales fueron inaugurados en 2018; la instalación de un Aula Solar en la localidad de Kara (Togo) y el proyecto Corylus para el acceso domiciliario a la energía solar.
Durante el pasado año, Esf trabajó en 20 proyectos (8, en fase de financiación; 2, en estudio; 6 en ejecución, y 4 en situación de apoyo al servicio tras su entrada en servicio). En conjunto, estos 20 proyectos afectarían a más de 32.000 beneficiarios, con una inversión de 210.077 euros.

Asociación MUM.-Asistió a la Asamblea, como invitada especial, la Asociación Mujeres Unidas contra el Maltrato (MUM). Su representante en el acto, Consuelo Sánchez Algaba, tuvo palabras de reconocimiento a Esf por la ejecución, hace ya dos años, de un proyecto de electrificación fotovoltaica de la residencia que esta Asociación ha acondicionado y está a punto de poner en marcha en la Comunidad de Madrid.
MUM es una asociación sin ánimo de lucro creada en 2010, atendiendo a mujeres en todo el territorio español, aunque nuestra sede está en Madrid. Nace desde la experiencia personal con y para mujeres víctimas y supervivientes de violencia de género, haciéndonos luego agentes de cambio social. MUM está formada por un equipo profesional de psicólogas, abogadas/os, trabajadoras sociales que trabajan, de forma altruista, junto con un equipo de voluntariado.
Tiene un doble objetivo: apoyar a las mujeres en el proceso de pasar de víctimas a supervivientes de malos tratos, y la prevención y educación como herramienta clave para luchar contra la violencia de género.

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