FOTO N4 Junio 19El ejercicio de 2018, un año de “continuidad y fortalecimiento”, así como de “definición y cambio” en Energía sin Fronteras, culminó con cuatro nuevos proyectos y un total histórico de 79, que dan servicio a una población de 382.169 personas en 26 países. La inversión realizada en los 15 años de vida de nuestra Fundación se eleva a 4,8 millones de euros.

Al finalizar el año, Esf operaba en 20 proyectos: 6 en fase de ejecución; 4 en apoyo al servicio; 2 en estudio, y 8 en fase de captación de financiación. De esas 20 actuaciones, 12 corresponden a países africanos, siete a americanos y uno a Europa.

A lo largo del pasado año entraron en funcionamiento los siguientes proyectos:

● Acceso al agua potable en el Centro de Ciegos de la ciudad de Bafia (Camerún), que da servicio a los 50 internos de la residencia y a un millar de vecinos.
● Mali/Kita. Empoderamiento económico de mujeres mediante la dotación de servicios energéticos y de agua potable en 30 localidades de la comuna de Kita, en el Sureste del país
● Dotación de ocho pozos en la comuna de Assahoun (Togo), que dan servicio a cerca de 7.000 personas.
● Proyecto Corylus. Una forma novedosa de microcrédito por la que 235 familias de los municipios de Victoria y Sulaco, en Honduras, pueden adquirir sistemas portátiles de generación eléctrica. El proyecto cuenta con apoyo financiero de Esf y de las respectivas municipalidades.

Los ingresos del ejercicio 2018 se sitúan en 252.570 euros, de los que un 90 por ciento provienen del sector privado.

El grupo Amigos de Esf colaboró en 2018 en la cofinanciación de los proyectos de Bafia (Camerún), Kara (Togo) y Assahoun (Togo).

Según datos de la Memoria que será presentada al Patronato en su reunión del presente mes de junio, Esf cuenta con 18 patronos, en torno a 170 voluntarios y un promedio de 190 Amigos La estructura operativa de la organización se completa con dos profesionales contratados (Gerencias de Administración y de Operaciones).

A todos ellos, muchas gracias por su generosidad, dedicación y compromiso.

Pie de foto: Mujeres moliendo grano en Kita, Mali