N2 enero 2020El complejo residencial y sanitario de la congregación de las Hermanas Oblatas en Glo Djigbé, localidad de la municipalidad de Abomey-Calavi, en el departamento Atlántico Sur, en Benin, dispone desde hace unos días de un nuevo servicio eléctrico generado por un sistema fotovoltaico instalada por Energía sin Fronteras. La obra ha sido financiada por la Fundación Repsol y la donación de un voluntario de Esf.

Pobreza extrema.-. Nuestro bien conocido Benin es un país situado en el puesto 166 (de un total de 188 analizados) del Índice de Desarrollo Humano de Naciones Unidades. La esperanza media de vida en este país no supera los 51 años, en tabto que registra una mortalidad infantil del 9.3 por mil habitantes y una renta media inferior a dos dólares por persona y día.

5.500 pacientes al año.-El dispensario de Glo Djigbé atiende a más de 5.500 pacientes al año, tanto en tratamiento terapéutico como preventivo, en su mayor parte afectados de malaria, infecciones respiratorias crónicas, infecciones por salmonella y gastroenteritis. Más de la mitad de esas personas son menores.

Carencias asistenciales básicas.-Para este pequeño hospital, que carece de unas instalaciones adecuadas para garantizar una atención sanitaria mínima a los habitantes de la zona, la llegada de energía eléctrica fiable significa un salto cualitativo histórico. Esas insuficiencias energéticas dificultaban los tratamientos médicos así como la posibilidad de llevar a cabo campañas de vacunación por falta de un sistema de refrigeración. Igualmente, las muestras de sangre, debían ser enviadas a otro centro por mensajero.

Refrigeración y alumbrado.-La nueva instalación fotovoltaica, garantizará el funcionamiento ininterrumpido de sistemas de refrigeración, así como de las unidades de tratamiento. Asimismo, se prevé que el centro podrá mantener sus servicios también en horario nocturno, ampliando el tiempo de atención y las urgencias.

Residencia.- El proyecto contempla a su vez la posibilidad de extender la instalación fotovoltaica para cubrir unas necesidades mínimas de la residencia de las hermanas Oblatas que gestionan el dispensario.