N5Febrero20 1“Esf debe ser una organización flexible, que permita aceptar las cualidades y grado de implicación del voluntariado, que primen los espacios comunes sobre los individuales, permitiendo la interacción entre distintos grupos, destacando el valor del compartir y la formación del voluntariado. En resumen, una organización más horizontal, aunque no plana ni sin estructuras”.

De este modo entiende el futuro organizativo de nuestra Fundación la profesora Ana Moreno, miembro del Grupo de Investigación de Organizaciones Sostenibles (GIOS), de la ETS II de la UPM, y profesora de organización de empresas, gestión de personas, y sostenibilidad. La profesora Moreno protagonizó la Sesión de formación con voluntarios de Esf el pasado 13 de enero en el Instituto de Investigaciones Tecnológicas de la Universidad de Comillas, en Madrid. Ana Moreno es, además, miembro de Esf desde su origen, en diferentes formas, y miembro del Aula de Solidaridad, en la que Esf mantiene, desde su creación, una participación constante

Suscitar el debate interno.-La conferencia llevaba por título “Innovaciones organizativas en Esf” y pretendía, a partir de una reflexión de carácter más académico, plantear un debate sobre los retos de Esf para lograr una de las metas de su Plan Estratégico actual. Ser una organización comprometida con los ODS, eficaz y cohesionada
Antes de plantear el debate, Ana Moreno comenzó por exponer el camino de las empresas para pasar desde un modelo organizativo convencional a uno innovador; cambio necesario para adaptarse a los nuevos entornos emergentes, que frecuentemente se presentan con altas dosis de volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad. (Entornos VICA)
.Tras el debate, en el que participaron activamente los asistentes, se pusieron en evidencia la necesidad y la dificultad de hacer esa transformación en Esf.

La transformación en Esf.-Las dificultades pueden superarse construyendo hábitos con las pequeñas cosas del día a día, y utilizándolos como palanca para desarrollar
Sería conveniente redactar un documento base, que pudiera considerarse “la Constitución” de la organización, en el que
- Se defina un propósito claro y evolutivo
- Se ponga a las personas en el centro, para desplegar todo su potencial personal
- Se revisen los procesos para eliminar todo lo que solo esté orientado a compensar la desconfianza.