N6Marzo2020En la Fundación Energía sin Fronteras (Esf) hemos abierto una línea de trabajo sobre cambio climático. En el terreno, trabajamos habitualmente en actuaciones de tamaño reducido, con comunidades locales. Yo no soy especialista ni buen conocedor del tema. Pero oigo hablar más de la mitigación del cambio climático que de la adaptación al mismo. ¿Qué podemos hacer para ayudar a que las comunidades locales con las que trabajamos

A esto responde el documento al que hoy hago referencia: “A Practitioner’s Guide to Establishing a Community-Based Adaptation Programme”, publicada por el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) y la GEF (Global Environment Facility). Está basada en un proyecto piloto ejecutado por el PNUD y la GEF.

Guía para diseñar programas.-Se dirige a ONG, comunidades locales, gobiernos y profesionales del desarrollo. Es una guía para diseñar e implementar programas nacionales y subnacionales de adaptación de las comunidades al cambio climático. Cubre todo el ciclo de proyecto, desde las estrategias y la programación, la formulación de proyectos, acuerdos legales entre las partes hasta la gestión e implementación de las acciones en el terreno.

Recetas prácticas.-La guía está redactada en forma de manual, de recetas prácticas. Da ejemplos sobre cómo las comunidades pueden tomar medidas de adaptación en situaciones reales. Para ello, se apoya en las experiencias del programa piloto, con comunidades de entornos culturales y geográficos muy diferentes. En ese programa piloto, la coordinación in situ corría a cargo de actores locales. Estos se reunían periódicamente para ver si había reducción de la vulnerabilidad al cambio climático en los ecosistemas considerados y cuánto de esa reducción podía atribuirse al proyecto, en sesiones de evaluación de la reducción de la vulnerabilidad (ERV, “Vulnerability Reduction Assessment, VRA).

Áreas y niveles de adaptación.-La guía presenta situaciones a niveles nacional, subnacional y local. También explora orientaciones y áreas en las que puede desarrollarse más la adaptación basada en las comunidades (ABC, “Community-Based Adaptation”, CBA).
Puesto que la guía se dirige a quienes trabajan en proyectos ABC, precisa los roles y responsabilidades de los responsables del proyecto, funcionarios públicos -nacionales y locales- y de los diversos actores que participan en el proyecto. Aborda el cómo construir consensos entre las partes interesadas. Destaca la importancia de las actividades de capacitación y de concienciación. También trata cuestiones transversales del desarrollo, como el género, la inclusión social, la participación ciudadana, la influencia en las políticas y la financiación.

Capítulos de la guía.-Consta de 6 capítulos. En cada uno de ellos -o en los subcapítulos- se recogen unas guías, recomendaciones o consejos (las llama “Guides” y constan, a su vez, de distintos apartados; de ahí la idea de “recetas”).
• Cap. 1 (Diseño del programa y del marco). Diseño del programa general (al nivel que sea: global, nacional -lo más frecuente- o subnacional). Guías sobre: 1) las etapas del diseño, seguimiento y evaluación y 2) las partes interesadas.
• Cap. 2 (Establecimiento de un mecanismo de ABC). Mecanismo de adaptación y marco a nivel nacional: consulta de los interesados, identificación de expertos, elaboración de una estrategia-país, identificación de zonas-meta, consejo asesor nacional, equipo de proyecto nacional. Guías sobre: 3) Etapas en la preparación de un ABC nacional, 4) Colocar el ABC en el marco legal e institucional adecuado, 5) Utilización de estructuras existentes, 6) La estrategia-país de ABC en la estrategia nacional de adaptación, 7) Estrategia-país de ABC cuando no hay estrategia nacional de adaptación.
• Cap. 3 (Conceptualización del proyecto). Definición del proyecto. Criterios de selección de los beneficiarios. Indicadores. Línea de base. Planificación. Aprobación. Guías sobre: 8) Identificación de beneficiarios, 9) Tipificación de los proyectos, 10) Coordinador nacional y comité supervisor, 11) Planificación del proyecto y línea de base.
• Cap. 4 (Ejecución). Preparación de la propuesta de proyecto. Indicadores detallados de los beneficios medioambientales. Implementación del proyecto. Monitoreo, informes y evaluación. Participación y compromiso de la comunidad. Capacitación. Influencia en las políticas. Guías sobre: 12) Elaboración de la propuesta de proyecto, 13) Componentes de la propuesta.
• Cap. 5 (Movilización de la comunidad y seguimiento participativo). Participación de la comunidad. Voluntariado. Movilización de la comunidad. Metodología de la evaluación de la reducción de la vulnerabilidad (ERV) -se dice cómo se ha llevado a cabo en los países del programa piloto- y retos que plantea la implementación. Guía sobre: 14) Modelo de metodología ERV.
• Cap. 6 (Financiación e influencia en las políticas). Financiación. Pre-requisitos para la cofinanciación. Oportunidades para atraer financiación nueva y conseguir apoyo a proyectos ABC. Sensibilización. Influencia en las políticas.

Once figuras ilustran diversos conceptos enunciados. Además, como decíamos al principio, hay muchos ejemplos, 28, que muestran cómo se ha hecho en los proyectos del programa piloto.
Considero particularmente útiles esas 14 “guides”, que ofrecen soluciones a diversas cuestiones a lo largo del ciclo.

CONCLUSIONES
La guía termina con estas cuatro conclusiones:
• La adaptación requiere pruebas científicas de los impactos del cambio climático a nivel local. La mayoría de ellos solo pueden comprobarse con cambios climáticos ya evaluados a nivel nacional o regional. Hay que recurrir a expertos para asegurarse de que hay correlación entre los riesgos a los que hacen frente las comunidades y los impactos macro del cambio climático.
• La movilización de la comunidad es clave. Y no puede lograrse siguiendo un manual o aplicando recetas. Tienen más éxito los proyectos que recurren a movilizadores comunitarios profesionales o a mecanismos tradicionales de auto-ayuda de la comunidad. La capacitación, el voluntariado, los talleres y las herramientas participativas pueden mejorar el compromiso de la comunidad.
• La adaptación basada en las comunidades (ABC) pone el acento en los cambios de comportamiento y en crear sistemas y procesos que refuercen la resiliencia de las poblaciones locales. Hay que recoger las necesidades de los más vulnerables y los menos representados; y reforzar sus capacidades.
• La mayoría de los proyectos ABC tiene entre sus objetivos -y es lógico- la sensibilización y la influencia en las políticas, a nivel local y nacional, para hacer frente al cambio climático. Ello empieza en la fase de diseño del proyecto.