Hasta ahora la principal carencia en Mirasolito, que impide el desarrollo de la comunidad, era la ausencia de agua potable. Esf ha construido una toma de agua profunda en una fuente cercana con un sistema de bombeo accionado con energía solar para la alimentación de un depósito en altura desde el que se distribuye por una red de canalizaciones a las 52 viviendas de la aldea. Con esta solución cada persona podrá disponer de 20 galones al día (unos 75 litros/día).
La disponibilidad de agua en cada vivienda liberará a las mujeres y niños del actual trabajo de traslado de agua a las viviendas.
La aldea de Mirasolito carecía de un suministro mínimo de agua potable. Con este proyecto se ha podido conseguir que el agua potable llegue al lugar lo que cambiará radicalmente la vida de sus moradores.
286 personas
95.000€, de los que 6.000€ corresponden a la gestión de Esf.
Fundación F.Campo

