El proyecto se desarrollará en Bédou, comunidad rural fronteriza de Haití marcada por la pobreza extrema, la presión migratoria, la ausencia de servicios básicos y una elevada vulnerabilidad frente a violencia, desplazamientos y exclusión. En este contexto, la Escuela San Ignacio de Loyola constituye un espacio esencial no solo para la educación, sino también para la protección y cohesión comunitaria de la infancia, sus familias y la población del entorno.
La ausencia de suministro eléctrico compromete el funcionamiento del centro y vulnera derechos fundamentales relacionados con la educación, la salud, el agua potable y unas condiciones de vida dignas.
Para contribuir a revertir esta situación, se ejecutará una intervención integral que dotará a la Escuela y al dispensario de autonomía energética mediante un sistema fotovoltaico de 19,2 kWp. La instalación permitirá garantizar el funcionamiento regular de servicios educativos, sanitarios e hídricos esenciales, beneficiando a 1.509 estudiantes, 1.200 personas usuarias del dispensario y 2.100 personas de la comunidad que accederán a agua potable mediante bombeo y purificación solar. Asimismo, se habilitarán puntos comunitarios de recarga para teléfonos, radios y lámparas recargables.
El proyecto contempla además la rehabilitación de la vía de acceso a la escuela, actualmente impracticable y peligrosa durante la época de lluvias. La disponibilidad de energía permitirá crear un aula solar orientada a la educación ambiental y al aprendizaje básico sobre energías renovables adaptadas al contexto local.
Finalmente, se desarrollarán acciones formativas en igualdad de género, nutrición, salud e higiene dirigidas a alumnado, madres y padres, y se constituirá un comité comunitario capacitado en gestión energética, operación y mantenimiento preventivo de la instalación fotovoltaica.
El proyecto mejorará el acceso a energía, educación, salud y agua potable en Bédou, Haití, mediante la instalación de un sistema fotovoltaico en la Escuela San Ignacio de Loyola y el dispensario comunitario. La intervención beneficiará a estudiantes, personas usuarias del dispensario y población local, incorporando además la rehabilitación del acceso a la escuela, formación comunitaria en salud, igualdad y sostenibilidad, y la creación de un comité para la gestión y mantenimiento del sistema energético.
3.707 Personas
235.281 €




